Si es bueno o no consumirlos, es una duda latente, desde que la industria de los alimentos comenzA? a comercializarlos. Y es que los procesos de industrializaciA?n de alimentos han servido en algunos hogares y en el sector gastronA?mico para ofrecer otras alternativas para disfrutar la alimentaciA?n. Sin embargo, tomando como referencia la evidencia cientA�fica, se debe reevaluar algunos de sus ingredientes que contienen nutrientes crA�ticos en salud pA?blica como el sodio, algunos tipos de grasas como las trans y saturadas, y tambiA�n los aditivos alimentarios.

El Doctor y Nutricionista colombiano, Jhon Jairo Bejarano, a�ZProfesor universitario Titular en Universidad Nacional de Colombia, quien participarA? del XVI Congreso Nacional de NutriciA?n, explica que, aunque muchos aditivos estA?n regulados en los paA�ses a partir de la dosis mA?xima de uso, todavA�a existen vacA�os de su uso y consumo permanente a largo plazo. Sin embargo, este tipo de alimentos pueden estar ocasionalmente en el rA�gimen alimentario del individuo, la familia y colectividades.

Sobre cuando comienza la intervenciA?n biopolA�tica en un alimento procesado, A�stas, seA�ala el especialista, vienen estructuradas desde las organizaciones internacionales que velan por la salud y nutriciA?n pA?blica. Para el caso la OMS y OPS; cada paA�s las estructura, de acuerdo a sus poblemA?ticas, un ejemplo son las enfermedades crA?nicas no trasmisibles y la forma de prevenciA?n y control de sus comorbilidades.

a�?La intervenciA?n comienza cuando el Estado, como garante de la salud pA?blica, propone acciones estratA�gicas para disminuir la incidencia y prevalencia, utilizando como medio la formulaciA?n de polA�ticas para la protecciA?n de la vida (biopolA�ticas). Ahora bien, esta formulaciA?n toma como plataforma, principalmente, los resultados de las encuestas de salud y/o de situaciA?n nutricional de un paA�sa�?, agrega Jhon Jairo Bejarano.

Es un impacto que se mide en los resultados que genera una acciA?n polA�tica en el comportamiento del consumidor, pero que se ve materializada en la disminuciA?n de la incidencia y prevalencia de enfermedades de todos, o algA?n grupo poblacional, asA� como medidas de mejora en la formulaciA?n de productos de consumo masivo. A mediano y largo plazo se mide con la disminuciA?n de los costos sanitarios del sistema.

Es el Estado, en estos casos, quien tiene la obligaciA?n constitucional de fiscalizar mediante la inspecciA?n, vigilancia y control (IVC) la implementaciA?n de las normas que protegen la producciA?n de alimentos y al consumidor, y lo hace a travA�s del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA); cuando encuentra situaciones para sancionar lo realiza bajo los protocolos existentes, siguiendo un debido proceso. En ocasiones esta regulaciA?n se queda corta, no tanto porque no lo realice permanentemente, sino por la falta de funcionarios contratados para realizar estas funciones, de ahA� que la academia y las organizaciones civiles a travA�s de la investigaciA?n y/o denuncia pA?blica, dan cuenta de las dificultades que se presentan alrededor de las acciones estatales o de la misma norma, sea de interpretaciA?n, omisiA?n o sus consecuencias.

Sobre donde estA?n los lA�mites de la intervenciA?n responsable, A�stos estA?n determinados por los mismos procesos transparentes que debe tener la industria, sin necesidad de una permanente vigilancia e intervenciA?n; claro estA? que es una medida preventiva que hace lo pA?blico para garantizar la salud pA?blica, de ahA� su responsabilidad de un proceso continuo y documentado para verificar que los productos que se fabrican y comercializan por el sector privado tengan el nivel permitido, desde la reglamentaciA?n, para su consumo.

Jhon Jairo Bejarano, a�ZProfesor universitario Titular en Universidad Nacional de Colombia, cree que, para que exista inocuidad, se debe primero cumplir con un producto con calidad en sus condiciones higiA�nicas y sanitarias, de ahA� la importancia de ella. a�?Su rol es el de proteger la salud del consumidor y ofrecer seguridad en lo que compra y consume. Por eso los sistemas de gestiA?n de la calidad normados y normalizados y que pueden ser armonizados con los privados, ofrecen una oportunidad para que los procesos sean verificados y controlados durante toda su cadena de producciA?na�?.

El panorama no es desalentador, si tomamos en cuenta que hoy la globalizaciA?n y las TIC han permitido que la industria y en general las empresas sean mA?s competitivas con sus productos y una de las formas de lograrlo es la innovaciA?n en cualquiera de sus procesos. Para el caso de los alimentos, el consumidor ha tenido gran influencia; su comportamiento de compra y consumo ha cambiado y esto ha llevado a que la industria reevalA?e sus acciones de mercadeo y publicidad. a�?En un futuro muy prA?ximo, encontraremos un consumidor profesional, aquel que se dedica a estudiar el comercio justo, un producto que cuide el medio ambiente y sobre todo que satisfaga sus necesidades de salud sin perder lo hedA?nicoa�?, sentencia el profesional.

Fuente: El Mostrador

Publicado en Noticias.